La mirada oblicua: una casa poco convencional en Alicante

Marisa Alcore Marisa Alcore
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El proyecto que estamos a punto de conocer nace de la búsqueda de la mirada oblicua. Quizá sea difícil de entender cómo se construye un edificio partiendo de una mirada. Muchos pensaréis que se trata de un concepto efímero, subjetivo y difícil de adaptar. Sin embargo, si intentamos que nuestra mente se desprenda de lo material y se centre en un momento en lo fugaz podremos comprender cómo un gesto puede dar forma a la arquitectura. Nuestra vida está llena de miradas, desde que perezosamente abrimos nuestros ojos por la mañana hasta que plácidamente los cerramos por la noche. Las hacemos en todas direcciones y solo las interrumpimos por instantáneos choques entre nuestros párpados. Y entre todos los tipos que existen, las oblicuas son las que hoy nos ocupan. Las que cruzan espacios y nos permiten no solo ver lo que se encuentra delante de nuestras narices, sino lo de más allá. No, no estamos locos, ni creemos en una realidad paralela. Hablamos de un concepto real aplicable a los espacios. Entonces, ¿cómo se construye un edificio a partir de una mirada? o más bien, ¿cómo se construyen miradas cruzadas en un edificio? Seguro que os estáis imaginando lo mismo que nosotros, el vidrio. Y aunque esté es fundamental, no es el unico ingrediente de esta receta. 

Si queréis descubrir el secreto que esconde Vivienda Teresa, no os perdáis lo que estáis a punto de ver: un recorrido exterior e interior de esta vivienda entre medianeras. ¡Comenzamos nuestro artículo homify 360°!

Miradas

Todo va de miradas y empezaremos nuestro recorrido por este proyecto descubriendo la manera con la que Vivienda Teresa mira al exterior. 

En la imagen solo vemos tres, pero en realidad son cuatro los huecos con los que se relaciona este edificio con su entorno. Cuatro huecos mínimos de geometría similar, que rasgan la fachada creando un ritmo inspirado en las composiciones de Mondrian. Esta imagen nos aclara varios hechos: en primer lugar, la naturaleza de esas miradas oblicuas de las que hablábamos antes, que con toda seguridad tendrán que ser interiores; y en segundo lugar, ¿cómo se ilumina el interior con tan poca ventana? Esta duda la resolveremos más tarde. Sin embargo, anañadiremos una anécdota: estas rasgaduras construidas como arpillerías cumplen los mínimos exigidos por la normativa de habitabilidad. 

Lugar

Y aunque la foto anterior también era de fuera, en esta con un poco más de perspectiva tenemos visión sobre el emplazamiento. Se trata de una calle estrecha, de apenas 4 metros de anchura, que podemos encontrar si paseamos por el Raval de San José de Elche en la provincia de Alicante. Como vemos, la parcela solo tiene una fachada vista, siendo las otras tres medianeras de edificaciones contiguas. Teresa resalta sobre las construcciones del lugar, pero mantiene la compostura. Brilla por su imagen nueva y su composición contemporánea en una ambiente pintado en blanco y negro. 

El corazón

Atravesamos la puerta y comenzamos nuestro recorrido por el interior. Empezamos desde el corazón porque de ninguna otra manera seríamos fieles al espacio. No solo su posición central le otorga esa categoría, también su relevancia: el patio se convierte en la pieza clave de todo, del principio y del fin de las miradas. Desde un punto de vista compositivo, aclararemos que el espacio que observamos a través de esta imagen es un vacío que perfora el volumen de Teresa. Situado en una posición axial en esta parcela de 7 x 10.5 metros y desplazado hacia una medianera, el patio es abrazado por el volumen construido en forma de C. A través de tres fachadas de vidrio se atrapa a este espacio exterior, desde el que se iluminan y ventilan de manera natural todas las estancias interiores. Aunque su principal función es permitir las miradas cruzadas entre todos los espacios de la casa. 

La vida está dentro, dicen sus arquitectos y esta imagen nos lo demuestra. 

En la cocina

Empezamos el recorrido por los diferentes espacios estrictamente interiores por la cocina. En un espacio alargado, de acceso directo al patio y de circulación pasante se construye la cocina con imagen minimalista. La estética minimalista del mobiliario se camufla en el blanco de los muros y la única nota de color la pone el pavimento de madera. 

La escalera

La comunicación vertical busca la sencillez, igual que el resto de las soluciones constructivas. También toma la geometría rasgada: una operación que libera superficie en planta. Así, se construye una escalera linea bañada por la luz del sol. Sin contrahuellas y en madera, la escalera se concibe como un elemento de apariencia ligera y simple. Se obvian las tradicionales barandillas y se construye un sistema vertical a modo de arpas que proyecta una sombra dinámica cuando la luz le incide. 

El salón

A mano izquierda, sin necesidad de atravesar ninguna puerta nos encontramos el salón. También desde aquí podemos acceder al patio y tener visuales cruzadas sobre las estancias que se encuentran en el ala de enfrente. También aquí brilla la austeridad decorativa, la sencillez constructiva y la calidez. El mobiliario es escaso, pero se han elegido piezas especiales: iconos del modernismo. 

Aunque el pavimento de madera es apreciablemente distinto dentro y fuera, se consigue un efecto de continuidad con el exterior. ¿Es realmente este patio una estancia exterior? 

El dormitorio

Subiendo a la segunda planta nos encontramos el programa de noche de esta vivienda: dos dormitorios que ocupan posiciones enfrentadas, pero que aún así se miran fijamente. Ambos están dotados con dos baños completos y el principal, el que nos muestra esta imagen, cuenta además con un amplio vestidor. También aquí se busca una estética austera, incluyendo solo las piezas de mobiliario necesarias. 

Mirando a este espacio queremos hacer un apunte: quizá no nos hayamos dado cuenta, pero la iluminación artificial en el interior es escasa. Solo de manera puntual se sitúan luminarias para compensar la falta de luz durante la noche. 

Una mirada a lo privado

Quizá podríamos decir que los espacios más privados de esta casa son los baños. Separados del resto del espacio mediante particiones ligeras, solo aquí estamos protegidos de miradas exteriores. Sin embargo, en el interior no ocurre lo mismo. Dentro se crean dos zonas de usos diferenciados, separados por una mampara de vidrio translúcido. Un cambio de pavimento marca la transición entre estos dos espacios, que pueden ser empleados simultáneamente por dos personas.

El estudio

Vamos a aprovechar esta última imagen para comentar el programa de la vivienda. En una superficie de 350 metros cuadrados, Teresa acoge un programa muy completo. En planta baja encontramos el aparcamiento, a tracés del cual se accede desde la calle, un trastero, un aseo de servicio y el zaguán. En planta primera ya aparece el patio, cuyo ancho es igual al de la calle. También la cocina, un aseo de servicio, y el gran salón-comedor. En planta segunda, dos dormitorios de superficie similar. Y en la última altura, la tercera planta, encontramos una gran terraza, un lavadero y una gran zona de estudio, que podemos observar a través de esta imagen. Salvo la planta excavada, todas las demás encuentran su razón de ser en el patio. 

Acerca de la construcción, tenemos que comentar que se trata de un caso de autoconstrucción por parte de Ángel, uno de los tres autores de este proyecto de los que os hablaremos a continuación. Las soluciones y decisiones sobre los materiales empelados se basan en dos cuestiones: en primer lugar, el tema económico; en segunda lugar, la tradición y lo conocido, es decir, el catálogo y  portofolio que forman parte de su experiencia vital como arquitecto. 

En todo momento, se emplea la imaginación como principal instrumento, frente a soluciones sofisticadas. Se cuida el detalle y se busca lo sencillo, como herramienta de acceso a lo únicamente esencial. 

Por último y antes de terminar os hablaremos de los autores de este proyecto. Se trata de una colaboración tripartita y compleja de tres individuos: Maite, propietaria de la vivienda, y Ángel y Javier, autores fundamentales del proyecto y uno de ellos también propietario. Suyo es tanto el proyecto, como la dirección de obra y el interiorismo: un trabajo completo que no deja cabos sueltos en ninguna de las fases de ejecución.  Se construyó en 2010 y fue un proyecto seleccionado dentro de la muestra reciente de arquitectura en Alicante 2008-2011, llevada a cabo en el Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante. 

Hemos de agradecer este recorrido visual a David Frutos, autor de las fotografías. 

Esperamos que esta brillante pieza de arquitectura contemporánea os haya fascinado tanto como a nosotros, y os animamos a que descubráis otros proyectos como este en la sección homify 360° de nuestro magazine. 

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