Claves del estilo shabby chic

María Bausán María Bausán
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Seguro que lo has oído más de una vez aunque es posible que no sepas a ciencia cierta a qué se refiere: shabby chic es una de las palabras de moda en cuanto a decoración e interiorismo se refiere. Un anglicismo que significa, literalmente, raído y elegante. Parece una contradicción, pero no lo es tanto y es que en un tiempo en que nos vuelve loco lo vintage, un estilo que ha convertido lo clásico en moderno no podía pasar desapercibido así como así. 

El shabby chic nos habla de ambientes cargados de muebles desgastados con el tiempo, que esconden historias y arrastran cicatrices y que a pesar de su edad conservan una belleza especial y única. Los ambientes decorados siguiendo las pautas de este estilo tienen algo de nostálgicos y decadentes, pero son también alegres, coloridos y muy románticos. Su origen se remonta a las antiguas casas de campo de la campiña inglesa, donde en ocasiones en vez de comprar muebles nuevos se echaba mano de aquellas antigüedades de estilo victoriano que se encontraban en los mercados de pulgas o incluso en el propio desván. El shabby chic permite el uso sutil de colores pasteles, texturas suaves, madera con acabados salvajes, forja y metal y una decoración campestre. Se trata por tanto de un contrapunto perfecto a los espacios minimalistas y a las casas modernas de líneas sencillas. 

Si aún no lo has hecho no esperes más: apúntate al estilo shabby chic siguiendo algunas de las claves que te damos en este artículo. 

1. Una paleta donde predomina el blanco

Hexawood Chevron Old Left & Right 9x20,5.: Paredes y suelos de estilo colonial de Equipe Ceramicas
Equipe Ceramicas

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Cuando hablamos de shabby chic hablamos de un estilo en el que predomina el blanco. Por supuesto que otros colores, sobre todo los pasteles y el beige, son bienvenidos, pero siempre con una base de blanco. Hablamos de las paredes, pero también del color de los muebles que en muchas ocasiones serán pintados y decapados partiendo siempre del blanco. Así ocurre también con este elegante aparador que ha sido pintado de blanco sin pulir, lo que le da un aire antiguo, aunque no muestra signos de su edad. El estilo se ve reforzado por las plantas de la entrada, la alfombra de esparto y las baldosas color abedul. En este estilo nunca veremos colores intensos y oscuros, a excepción de algún mueble de madera oscura que se mantenga como tal. 

2. Muebles antiguos

Una de las características del shabby chic es el uso de muebles antiguos, en muchas ocasiones restaurados. Pero incluso tras un proceso de limpieza y restauración, los muebles deben quedar con un acabado desgastado y sin pulir lo que da carácter al mobiliario y nos permite mostrar los signos de uso que más nos interesan. A diferencia del aparador de madera que se muestra más arriba, de acabados pulidos y cuidados, este armario pone de relieve su pasado, con restos de la última capa de pintura y los azules pálidos de su vida anterior. Los muebles que usamos para la decoración shabby chic no solo tienen que ser antiguos, también tienen que parecerlo.

3. Mezcla de elementos

Old wine factory and farm: Dormitorios de estilo rústico de Espacios y Luz Fotografía
Espacios y Luz Fotografía

Old wine factory and farm

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El estilo shabby chic rebusca en el desván de la abuela y en los rastros de antigüedades, lo que quiere decir que los muebles pueden estar desparejados: mesas de cocina donde las sillas son cada una diferentes, mesillas que no son iguales, etc. También los materiales, mejor si son naturales, pueden mezclarse. En esta habitación la cama tiene un cabecero antiguo de forja aunque viene acompañado de una mesilla de madera en una habitación en la que se dejan ver partes de la pared de piedra original. Para completar el cuadro, sobre la cama se ha colocado un edredón de colores rosas y motivos florales.

4. Inspiración natural

Como decíamos en la introducción, el estilo shabby chic nació en el campo y por eso nunca puede faltar un motivo floral en cualquier interior de este estilo. Los textiles, como el edredón que aparecía en la anterior fotografía, siempre son un buen elemento para darle un toque floreado a la habitación: sábanas, cortinas, alfombras, manteles, todo vale, incluso, y siempre que sea posible, se pueden incorporar elementos naturales reales: un florero repleto de hortensias recién cortadas o flores secas. También el uso de encaje, como en este mantel de un tímido rosa, es recomendable. El estilo shabby chic no esconde su tendencia al romanticismo, casi en la frontera de lo cursi, por lo que velas, flores, espejos y todo tipo de cucadas son bienvenidas.

5. Lo victoriano

Reforma integral de vivienda: Salones de estilo clásico de Simetrika
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El toque victoriano no puede faltar nunca en una habitación de inspiración shabby chic. Bien sea a través de una lámpara de cristales, bien con un cuadro de pomposos marcos dorados, bien con butacas y elegantes mesas de té como las que vemos en esta fotografía. Es la parte más chic de un estilo que, como hemos comprobado en este libro de ideas, nos permite crear ambientes agradables y cálidos, pero con la nostalgia y el romanticismo de otra época. 

Si quieres descubrir el proyecto al que pertenece esta foto en profundidad, échale un vistazo a Una casa de hoy con el encanto de ayer

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