Arquitectura no invasiva: una casa autosuficiente y encantadora

Silvia Pino Silvia Pino
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Si creéis que habéis visto todo en cuanto a casas de vacaciones, ubicadas en medio de la naturaleza y en entornos idílicos, estáis equivocados. El proyecto que hoy os descubrimos es algo increíble. Lo encontramos en una pequeña isla en el norte de Holanda, llamada Schiermonnikoog. Y aunque sea casi imposible pronunciar, os recomendamos que nos acompañéis en este pequeño viaje.

El estudio holandés que firma este proyecto, De Zwarte Hond, tiene una bonita filosofía: ellos no hacen solo arquitectura, ni siquiera el medio ambiente es su única preocupación. Para ellos la arquitectura debería tener como eje central las personas, y para las personas son para las que han diseñado esta preciosa casa de vacaciones, rodeada de dunas y muy cerca de la playa. Para una familia que tiene la suerte de pasar grandes temporadas en la isla.

Vamos a conocer un poquito más:

La casita de madera

La casa familiar se ubica en un entorno natural rodeado de dunas. Un paraje idílico. Y para mantener esta condición la isla tiene algunas limitaciones, como que las construcciones no pueden tener una superficie en planta superior a 110 m². Por esta razón la vivienda aloja la mayor parte de sus habitaciones en una zona enterrada en la que se sitúan las estancias más privadas: dormitorios, cuartos de baño y la sauna. Un patio interior es el encargado de proporcionar luz y ventilación a estas estancias.

La fachada de la casa se reviste de lamas de madera verticales en distintas tonalidades que a lo largo del tiempo irán perdiendo color y fusionándose con la tonalidad de las dunas. Así la casa se irá convirtiendo en un objeto casi invisible. El diseño de la cubierta, a base de madera, zinc y musgo contribuye también a este deterioro controlado y consentido de la casa.

Vista desde el espacio público

La forma en L de la casa permite diferenciar muy bien las zonas privadas de las comunes: las zonas privadas se abren al entorno a través de grandes fachadas de cristal y la cara que da al espacio público se cierra. Pero sin embargo una ventana alargada permite a los transeúntes echar un vistazo y ver qué está sucediendo dentro de esta maravillosa constucción de madera.

Fachada de la zona privada

Al otro lado de la imagen anterior nos encontramos con la cara más privada de la vivienda. Esta fachada mira al espacio exterior rodeado de dunas de una forma más libre a través de grandes ventanas. Desde aquí tenemos una bonita visión de la casa: modesta, sorprendente y espaciosa.

La amplia sala de estar

La sala de estar, en planta baja, es un espacio amplio, luminoso y diáfano, en el que las diferentes áreas se ven definidas por el diseño de las cubiertas. Tanto en el diseño del exterior como en el del interior se han usado materiales naturales como la madera y la piedra, siempre con la intención de fusionar la casa con el paisaje circundante.

Una casa muy sostenible

El diseño de la casa ha tenido siempre un objetivo principal: que fuera sostenible. Algo que se consigue, no solo gracias al empleo de materiales naturales, sino también por un adecuado aislamiento térmico en la fachada, ventanas de triple acristalamiento o una orientación de la vivienda buscando siempre el mayor aprovechamiento de la luz solar. El uso de iluminación LED donde fuera posible y la chimenea como medio de calefacción en la sala de estar hacen el resto.

Una casa que cumple con el objetivo de Schiermonnikoog de convertirse en una isla completamente autosuficiente.

¡Más inspiración sobre iluminación LED en el siguiente enlace!

Vivienda Unifamiliar en Tomiño, Pontevedra (Spain): Casas de estilo rústico de HUGA ARQUITECTOS

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