Nueva vida para una casa abandonada

Silvia Pino Silvia Pino
Loading admin actions …

Villa Crespo es uno de los barrios más poblados de Buenos Aires. Fundado alrededor de 1880, escenario de poetas y bohemios cafés, acogió a mucha inmigración a principios del siglo XX, por lo que se convirtió en un barrio muy cosmopolita, carácter que sigue manteniendo.Y como es natural, en este barrio nos podemos encontrar casas muy viejas que necesitan una reforma urgente. Como el caso del que os queremos hablar. Se trata de un encargo que hizo una familia sin hijos al equipo de arquitectos argentinos Paula Mariasch y Agustín Vital. La casa unifamiliar se encontraba en un estado de abandono bastante importante, por lo que se tuvieron que sanear paredes y suelos. Pero la vivienda, en cuanto a la distribución, tampoco satisfacía las necesidades de los nuevos propietarios. Así que hubo que cambiar por completo la organización de la casa, se creó una planta nueva e incluso se cerraron espacios que antes estaban al aire libre y que habían perdido su utilidad.

¿Queréis conocer la intervención?

La fachada del estado previo

La verdad es que es una bonita imagen. Aunque veamos que se trata de una vieja casa, su reducida altura y esa fachada de color rosado le dan cierto aire romántico. Claro que quizás el coche de la fotografía ayuda a que nos imaginemos la época gloriosa del barrio, cuando en cada esquina se escuchaba tango. Por eso este barrio es tan especial. En él se junta el presente de un barrio lleno de gente procedente de todas partes del mundo y dedicado al comercio, con el pasado bohemio y romántico con todos sus mitos y leyendas.

La fachada trasera del estado previo

La casa -denominada por sus autores Casa Jufré- cuenta con un jardín posterior y una terraza en la planta superior. Y también un pequeño patio lateral junto a la medianera que servía para iluminar las estancias interiores. Sin embargo esto ha sido modificado para convertir la casa en una vivienda con más espacio y luz y estancias mucho más amplias. La nueva vivienda cuenta con una planta baja pública con la cocina, el comedor y el salón; una primera planta con la habitación de invitados; y un último nivel con el dormitorio principal y un pequeño estudio asociado a él, desde el cuál se tiene acceso a una terraza de uso privado.

La nueva imagen

Viendo la vivienda desde el jardín, comprobamos cómo ha crecido la construcción. No solo ha cambiado el color, sino que su fachada se ha llenado de superficies acristaladas que conectan las habitaciones con el exterior de una forma directa.

La cocina del estado previo

La imagen de la cocina en el estado previo a la intervención da bastante miedo. Quizás son las manchas de suciedad y humedad que hay por todas partes, pero los antiguos electrodomésticos y los azulejos de las paredes y baldosas del suelo también contribuyen a ello. 

¡Nos podemos imaginar que los arquitectos se divirtieron bastante cambiando por completo la cocina! Vamos a ver en qué se ha convertido.

La nueva cocina, moderna y práctica

¿Qué os parece? El cambio ha sido radical. La cocina ahora se ve práctica, moderna, funcional. Los muebles son sencillos y sin tiradores, de manera que la imagen es muy limpia. Se ha utilizado el marrón como tono principal -aunque la encimera sea de Silestone blanca- quizás para seguir con el mismo color que la fachada. Además el marrón consigue que la cocina se convierta en un lugar acogedor, y si se completa con un frente de madera como el de la imagen, pues mucho mejor.

Antes: un patio lateral infrautilizado

Como indicábamos al principio, la antigua construcción contaba con un patio lateral que servía como foco de luz para las estancias interiores. Sin embargo, como la reforma eliminó muchas particiones interiores, se crearon estancias más amplias que estaban iluminadas por otros lugares. Por lo tanto, este espacio perdió su función y se decidió cubrirlo para añadir su superficie útil a la vivienda.

El patio lateral reconvertido

El antiguo patio se ha convertido en un hall abierto que conecta mediante una escalera muy sencilla la zona pública de planta baja con las áreas más privadas en las plantas superiores. Ahora la casa ha ganado un nuevo espacio, amplio y multifuncional.

Aquí termina nuestra visita. Pero os invitamos a conocer este otro proyecto, la asombrosa transformación de una antigua portería: ’De portería abandonada a moderno minipiso

Vivienda Unifamiliar en Tomiño, Pontevedra (Spain): Casas de estilo rústico de HUGA ARQUITECTOS

¿Necesitas ayuda con tu proyecto? ¡Contáctanos!

¡Encuentra inspiración para tu hogar!