10 razones por las que necesitas un jardín zen

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10 razones por las que necesitas un jardín zen

Isabel Rodríguez Isabel Rodríguez
Jardines de estilo  de japan-garten-kultur, Ecléctico
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Se conoce como jardín zen a los jardines japoneses generalmente diseñados con grava, piedras y rocas. Este tipo de composiciones suelen estar protagonizados por líneas curvas, una estética que, durante siglos, los monjes han empleado como escenario para la meditación. En la cultura asiática este tipo especial de jardín japonés se identifica con lo que ellos denominan Kare-san-sui, que puede traducirse como paisaje seco e incluso espurio.

Los escenarios descritos gozan de gran popularidad en nuestras latitudes, entre otras razones, por ser fáciles de mantener, especialmente cuando se utiliza como componente principal la grava. Por otro lado, este tipo de jardines se percibe visualmente muy atractivo y forma un oasis de tranquilidad en el interior de cualquier hogar, un espacio al que retirarse escapando de la agitada vida cotidiana.

En este libro de ideas te presentamos 10 ejemplos de jardines zen así como algunas de las claves para elegirlos ¿nos acompañas?

1. Relajación

Una de las razones fundamentales para crear un jardín zen es su efecto relajante. Al estar compuesto por rocas, el estrés parece diluirse en una estética que invita a la meditación. Estos diseños apuestan por la reducción de la presencia de plantas (a excepción del musgo) creando caminos de grava o piedra con formas onduladas que evocan la estética de los ríos o el mar e invitan a la serenidad y la relajación. Es importante que la imagen del conjunto sea de un todo armónico, evitando identificar el comienzo o fin de las líneas que componen los caminos que, por otro lado, se entrelazan sin problemas. 

Las rocas o cantos rodados representan las colinas y montañas y han de ser enfatizados por el patrón que dibujan las líneas. En general, hay que escapar de las formas demasiado geométricas o los números pares ya que el efecto deseado ha de ser natural..

2. Los jardines zen pueden crearse en cualquier parte

Otra de las razones que pueden ayudarte a decidirte por un jardín zen es que puedes ubicarlo en cualquier parte. En la imagen puedes apreciar un espacio diseñado en la terraza con vistas a un río, aunque cabe la posibilidad de integrarlo en el diseño interior de tu hogar en versión miniatura. Si lo deseas, puedes diseñar todo tu jardín de esta manera, o simplemente una esquina de tu exterior. Balcones y patios son otro de los escenarios habituales en los que los arquitectos paisajistas pueden ayudarte a crear este tupo de espacios. 

Aquí no se usaron los típicos caminos de formas sinuosas pero la forma básica de la superficie de la grava se parece a una única ola grande, una variante muy atractiva del jardín zen clásico.

3. Embellecer el exterior

Un atractivo añadido a un jardín zen es su versatilidad y su capacidad para transformar incluso el jardín más sombrío en un oasis de bienestar. En esta imagen objeto de análisis, nada recuerda a la aburrida zona exterior que alguna vez fue este jardín. Fragmentos de roca, musgo y una valla de bambú dan vida a este espacio convertido en un jardín al estilo japonés.

Lo bueno de estos jardines secos es que, indudablemente, no necesitan condiciones climáticas particulares para crecer y prosperar. De hecho, una de sus ventajas es que, dado que está compuesto a base de piedra y grava, cualquier rincón, incluso los más inhóspitos, son susceptibles de albergar este tipo de propuestas.

4. Mini jardín zen

Para quienes no disponen de una amplia zona exterior, un jardín zen en miniatura es ideal. Son fáciles de crear y proporcionan, de manera divertida, un escenario perfecto para la relajación y la meditación. Puedes dar vida al tuyo utilizando un marco rectangular, que puede ser llenado con arena, piedras o piedras semipreciosas. Un pequeño rastrillo te ayudará a dibujar siempre nuevos patrones en superficie y, si tienes tiempo y los conocimientos apropiados, puedes incorporar un bonsái a la composición. 

En este ejemplo se ha optado por una especie de estanque de estanque de nenúfares en miniatura construido entre guijarros.

5. Meditación al aire libre

Esta imagen del jardín japonés ubicado en el castillo Eickhof en Liebenau en la Baja Sajonia resulta de lo más inspiradora y podría ser suficiente razón para sumarte de inmediato al gusto por este tipo de composiciones ¿verdad?

Desde 1996, se ha mostrado el gusto por la jardinería de estilo japonés y, en 1998 se integró un monasterio Zen en el extenso paisaje ajardinado. Completan la propuesta arquitectónica un estanque natural y una casa de té que, en conjunto, ofrecen un panorama idílico.

6. Un jardín de ensueño gracias al estilo japonés

En este jardín privado en Bremerhaven (Alemania), el estilo japonés se empleó para los toques finales de la composición. Las plantas y el agua se han integrado en la estética japonesa sin que se correspondan con ningún escenario clásico. Sin embargo, esto dista en parte del objetivo buscado que, en principio, busca crear un diseño de jardín en el que la naturaleza y el resto de elementos estén en un equilibrio armonioso. La clave es que la escena permita mejorar el estado anímico del espectador mientras contempla la escena. 

7. Una interpretación peculiar del jardín japonés

Jardines de estilo  de homify, Moderno

¿Sorprendido? Las cosas nunca son blancas o negras y, como en otros aspectos de la arquitectura, la interpretación de los jardines japoneses ha evolucionado. El diseño geométrico de esta casa moderna incorpora un césped en la parte frontal que se presenta con un aspecto purista, una seña de identidad que le confiere una estética de jardín japonés. Un único árbol de forma dramática, hace las veces de punto focal sobre el manto verde convirtiendo el espacio en un buen ejemplo de una de una nueva interpretación del jardín japonés tradicional en nuestras latitudes.

8. Bonsái

Los bonsáis son árboles pequeños podados de forma cuidadosa y altamente estética que gozan de gran popularidad. No encajan en los tradicionales jardines zen secos pero si tienen cabida en propuestas de inspiración japonesa. Dicho esto, si lo que buscas es tener un jardín de estilo japonés que no se identifique demasiado con las reglas estrictas de un jardín zen, la plantación de un bonsái es un recurso fantástico para añadir valor a la decoración. 

Dados los cuidados especiales y dedicación que requieren este tipo de elementos, es recomendable que, antes de trasladarlo a tu jardín, te informes de las atenciones particulares que habrás de dispensarle en materia de cuidados, iluminación y condiciones meteorológicas.

9.1 Un jardín japonés con especies de hoja perenne

El planteamiento de este jardín japonés representa un espacio exterior protegido, un diseño privado para una familia. Las especies de hoja perenne protegen el interior del lugar de miradas indiscretas de manera que, la composición, resulta ideal para poder ser utilizada durante todo el año sin que la curiosidad de vecinos o transeúntes interfiera en su uso y disfrute. La siguiente imagen te permitirá contemplar el resultado final del jardín terminado.

9.2 El jardín japonés terminado

El jardín japonés del que en la imagen anterior solo intuíamos su estética, fue diseñado con el granito y el tejo. Son precisamente los bloques de granito los que dibujan un  escena acogedora ideal para sentarte a disfrutar de la serenidad y la calma en un entorno natural que invita a la contemplación. El césped añade el toque verde a un diseño relajante que representa a la perfección el atractivo de los jardines japoneses. 

10. Disfrutar de la naturaleza

La razón más importante para crear un jardín zen o un jardín japonés es la experiencia de la naturaleza. No importa si sigues al pie de la letra los estrictos requisitos de los jardines zen tradicionales o apuestas por una interpretación más personal integrando las plantas y el agua en el diseño. Lo principal es te sientas a gusto con el jardín y sea un escenario que te permita estar en armonía contigo mismo y con la naturaleza.

¿Quieres conocer más ejemplos? Sigue leyendo: Jardines zen: 6 ideas para espacios pequeños.

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