¿Qué sistema de calefacción te conviene?

Irene M.Tutor Irene M.Tutor
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El frío ya ha llegado de la mano del otoño y llega el momento de poner a punto nuestros sistemas de calefacción para encenderlos. Si se te ha echado el tiempo encima sin tener todos los preparativos a puntos, es el momento de que te plantees que tipo de calefacción quieres instalar en tu hogar y cuál de los sistemas actuales es el que más puede adaptarse a tus necesidades.

La calefacción es imprescindible para lidiar con las bajas temperaturas, sin embargo, no todas las viviendas necesitan el mismo sistema, por tanto la elección de uno u otro dependerá de las características de nuestra vivienda, así como del clima en el que vivamos. Otros factores como el aislamiento y las condiciones del edificio también serán definitivas a la hora de decantarnos por uno u otro sistema. Gas natural, radiadores de agua, suelo radiante… ¿Con cuál te quedas?

Caldera con radiadores de agua

Vestíbulos, pasillos y escaleras de estilo  de Stelrad
Stelrad

Radiators

Stelrad

Es el sistema más utilizado, especialmente en viviendas con cierta antigüedad. El calor se produce mediante la quema de combustible en una caldera situada en un espacio específico dentro del edificio y se distribuye al resto de radiadores repartidos en los distintos pisos a través de conductos de agua.

La elección del agua para calentar los radiadores se debe a que es un elemento barata, accesible y  común en todas las edificaciones y la temperatura que puede llegar a alcanzar es mayor que el de otras sustancias, por lo que requiere un caudal menor para transportar la misma cantidad de calor.

Además al encontrarse la caldera en otra sala diferenciada, esta puede ventilarse sin problemas. Lo habitual es encontrar este sistema como calefacción central, sin embargo también podemos aplicarlo a usuarios particulares o incluso a todo un barrio o ciudad como calefacción urbana.

Calefacción de gas, un clásico

Salones de estilo minimalista de insert

El gas es ha día de hoy, una de las fuentes de energía más empleadas en los hogares españoles puesto que se trata de una energía limpia y eficaz. Tanto para la calefacción, los fogones, como para el uso del agua caliente podemos escoger entre tres tipos de combustible diferente; el gas natural -más extendido-, el gasóleo C o el gas propano.

El primero de ellos, resulta ideal para el funcionamiento de nuestras calefacciones ya que no tenemos que preocuparnos de su almacenamiento o distribución, sin embargo, no suele administrarse lejos de las ciudades, por lo que en función de donde queramos instalar este sistema puede no resultarnos conveniente.

El segundo, el gasóleo C, resulta algo más peligroso, ya que debe almacenarse en tanques dentro de casa, además resulta más contaminante aunque es cierto que supone una buena elección para calentar hogares grandes.

Por otro lado, el gas propano es perfecto para casas grandes o viviendas en zonas rurales, ya que tiene una potencia superior al gas natural y similar al gasóleo. Se suele almacenar en el exterior de la casa, en recipientes pequeños o en depósitos, lo que lo convierten en menos seguro que el gas natural. Cualquiera de estos tres combustibles requiere el uso de radiadores para repartir un calor homogéneo en toda la casa.

Calefacción eléctrica, más limpia

Dentro del sistema de calefacción eléctrica, podemos encontrar distintos tipos, las más habituales son la de acumulación y por convectores. La calefacción eléctrica por acumulación es uno de los formatos más habituales debido a su sencilla instalación, su mantenimiento y seguridad. La electricidad se convierte en calor gracias a las resistencias eléctricas que hay dentro de cada calefactor, a través de las que pasa la corriente, convirtiendo la electricidad en calor.

Una de las ventajas de la calefacción eléctrica es que no consume oxígeno ni emite gases contaminantes, tampoco requiere de un mantenimiento continuo salvo una limpieza periódica del filtro del aire y su instalación es muy sencilla y económica. Sin embargo, su gran inconveniente es que la tarifa eléctrica resulta mucho más costosa que el gas natural.

Ante este inconveniente, la calefacción eléctrica se convierte en una opción factible sólo para regiones cálidas en las que no se necesita mucha potencia ni tiempo para calentar la casa, o para segundas viviendas, donde el uso se limita a cortos periodos de tiempo.

Suelo radiante, estético con nuestro hogar

 de estilo  de Sicurtecnica
Sicurtecnica

Impianto di riscaldamento a pavimento

Sicurtecnica

El suelo radiante es uno de los sistemas de calefacción más confortables para los climas fríos, y es que no hay nada más agradable que poder caminar descalzo por casa durante el invierno disfrutando del calor en tus pies. 

Este sistema consiste en una instalación oculta bajo el suelo de la vivienda, que puede consistir en una red de cables eléctricos o una serie de tuberías por las que el agua circula a una temperatura muy elevada. Este sistema es el encargado de desprender el calor, que se propaga hacia arriba, calentando el suelo y el ambiente de la vivienda.

Una de las ventajas de este sistema es que permite ahorrar entre el 10% y el 30% del consumo de calefacción, proporcionando un calor agradable y uniforme sin resecar el ambiente. Además cuenta con un plus de diseño, ya que permite una imagen más estética de la vivienda al prescindir de radiadores y es compatible con todo tipo de suelos, incluyendo los suelos de parquet.

Bomba de calor, adaptada a nuestras necesidades

La bomba de calor es uno de los sistemas más adaptables que podemos encontrar en el mercado ya que nos permite tener calefacción en invierno y disfrutar del aire acondicionado en verano con tan sólo un aparato. Gracias a proporcionar estas dos opciones con un único sistema, conseguimos abaratar la inversión inicial y simplifica la instalación. Además podemos encontrar en el mercado una gran variedad de marcas y modelos para escoger el que más se adapte a nuestras necesidades. 

Es también un sistema eficiente,  ya que consume menos energía hasta alcanzar la temperatura deseada, aunque es cierto que el calor se dispersa antes. Por eso, este sistema es especialmente recomendado para climas cálidos o templados con inviernos suaves. Además requiere de pocos cuidados, tan sólo la limpieza periódica del filtro de aire. 

Alguna de sus desventajas es que el ruido del ventilador puede resultar algo molesto y la instalación de la bomba de calor por conductos tiene un coste algo elevado. 

Emisores termoeléctricos

Los emisores termoeléctricos son radiadores de aceite. Este sistema logra la transmisión de calor a través de un aceite térmico que se calienta mediante una resistencia eléctrica blindada de un acero especial.

Cada radiador es independiente y se puede enchufar en cualquier lugar sin obras, ya que no tiene ni caldera ni tuberías, por lo que resulta una opción muy cómoda para instalar en nuestro hogar. Para lograr una temperatura constante y homogénea, los aparatos llevan incorporado un termostato y un programador, que ayudan a ahorrar energía. Otra de las ventajas de este sistema es que, tras apagar los radiadores, estos siguen irradiando calor durante horas.

También son más seguros que los radiadores de agua, ya que el aceite no produce ninguna presión interna. Sin embargo, se necesita de muchos radiadores para calentar toda una vivienda por lo que resulta un sistema con un coste elevado. Varela Design nos presenta este diseño minimalista de radiadores termoeléctricos que se ajustan perfectamente a la decoración de nuestro hogar.

¿Con cuál de estos sistemas cuentas en tu hogar?
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