Cómo reformar un antiguo apartamento

María Bausán María Bausán
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Una vivienda en una finca catalogada del Exaimple de Barcelona sufre una reforma que cambia la manera de habitar la casa sin perder su aire señorial. Se trata de un proyecto que nos presenta la diseñadora Anne-Sophie de Vargas y la arquitecta Adriana Porta Nobell en el que observaremos de qué manera se pueden integrar elementos clásicos con una decoración moderna y actual. Una casa con una distribución alargada y diferente que aprovecha los huecos y las ventanas interiores para crear un espacio lleno de luz con un ojo puesto al pasado y otro al futuro. 

A través de las fotos de Albert Marín paseamos a través de esta vivienda de 145 metros cuadrados y descubrimos algunas de las habitaciones reformadas de este piso barcelonés.

La sala principal

La sala principal se ha creado derribando los antiguos tabiques. Sin embargo, este derribo no ha sido radical, sino que se han mantenido sus huellas convirtiendo el techo en un mapa en relieve con diferentes molduras en cada zona. De esta forma, observándolo podemos intuir la distribución anterior de lo que hoy es una cocina abierta a un salón comedor. 

En la parte de atrás observamos la galería, en la que aprovechando la luz, y tal y como veremos más adelante, se ha instalado el estudio. Al dejar los huecos de las puertas vacíos, la luz se cuela hasta la habitación principal, aunque los amplios ventanales de esta no son el único punto de entrada de luz de la estancia.

Separación de espacios

Desde este punto de vista observamos cómo la separación de espacios no se basa en las diferentes alturas del techo y sus molduras, sino en el pavimento. Una breve línea de baldosa hidráulica marca el espacio destinado a la cocina, mientras que en el resto de la habitación, como prácticamente la totalidad de la vivienda, se ha utilizado madera de roble que además de continuidad, aporta calidez a la casa. 

En la zona más alejada de la galería se ha creado un sencillo y funcional comedor. Con sillas Eames en intenso color naranja, su rabiosa modernidad choca frontalmente con el clasicismo de la puerta con vidrieras que da acceso al resto de la vivienda. No es el único elemento de contraste que encontramos: la alfombra de colorines aporta color y frescura a una habitación donde predominan los tonos crudos y el blanco.

La cocina

La cocina, sutil y discreta, se adosa a una de las paredes de la sala principal. Un mobiliario de línea minimalista que contrasta con los rasgos más clásicos de la casa: el suelo de baldosa hidráulica, las molduras de los techos y esa ventana restaurada en la derecha de la fotografía. Da a un patio interior, pero es perfecta para ventilar e iluminar una parte de la habitación. 

Rasgos comunes

Si antes hablábamos del suelo de madera de roble, que nos llevaba a través de la vivienda unificando los espacios, el diseño de interiores ha buscado también otros elementos con los que dar continuidad a la decoración de esta casa. Las sillas que encontrábamos en el comedor, que aquí observamos con más detalle, las encontramos también en la magnífica zona de estudio ubicada junto a la terraza.

Distribuyendo espacios

La original puerta vidriada es el límite de la zona de estar. Tras ella, nos encontramos con las estancias más funcionales -los cuartos de baño, un vestidor-  hasta llegar a la zona de acceso de la casa, un recibidor en el que se ha colocado una alfombra de pavimento hidráulico original. El largo pasillo nos lleva hacia los dormitorios: ahí vamos.

El dormitorio principal

De nuevo, en este dormitorio descubrimos elementos antiguos de la construcción original con otros rasgos modernos y actuales. Las cornisas que delimitan el techo de la habitación conservan las espectaculares cabezas de ángeles en sus cuatro esquinas. El blanco predomina aquí al igual que en el resto de la casa, pero también lo hacen las pinceladas de color que vemos en los cojines sobre la cama. Una rápida mirada a las fotos anteriores nos hará caer en la cuenta de que el estampado nos conecta con el salón, y con su irreverente alfombra.

El dormitorio infantil

Aprovechando la diferencia de altura entre la parte más alta del armario y el techo, se ha habilitado un altillo que sirve de cama para los más pequeños de la casa. De esta manera se crean dos ambientes en la habitación: la zona propiamente dedicada a dormitorio, y la parte baja de la estancia, destinada al ocio y el estudio. 

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