Balcones pequeños – 10 ideas para disfrutarlos

Juan Pedro Chuet-Missé Juan Pedro Chuet-Missé
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Si usted vive en un edificio, hay alguna posibilidad que tenga el privilegio de contar con un balcón. Pero en el 90% de los casos, este balcón es de tamaño pequeño, apenas un breve saliente al exterior con espacio para una silla, quizás alguna mesa y poco más; un espacio que se convierte en un mundo secreto, donde hay que agudizar el ingenio para poder agregarle algunas plantas o accesorios, como farolillos o platos decorativos. Veamos algunas ideas para darle una nueva vida a un balcón de tamaño mínimo.

Aires de mar

En un par de metros cuadrados, encontramos la oportunidad de disfrutar del mar con unas vistas de ensueño. Es una chance para no desaprovechar, por ello, aquí se ha sugerido dotar al balcón de un par de sillas con sus respectivos almohadones, y enfrente, un puff para dejar descansar toda nuestra humanidad, y permitir que las horas pasen mientras se contempla ese telón de fondo marítimo.

En este balcón pequeño, el set de decoración se complementa con dos mesas redondas de un tamaño mínimo, y un par de farolillos para que el ambiente tenga una magia distinta de noche.

Espacio de paso

Este balcón minimalista, en realidad, es producto de una extensión entre la pared original, a la derecha, y un cerramiento a la izquierda, por el que permite entrar una abundante cuota de luz, que se potencia por la decoración en blanco de las paredes y techos.

En la misma línea minimalista, la idea de decoración fue crear un espacio de paso que sea agradable a la vista. Por ello, en la pared se han montado nueve macetas con sus plantines, todas idénticas, en una perfecta simetría visual. Y debajo, tres farolillos ordenados por tamaño, sin ninguna pretensión de iluminar, sino de darle un bonito toque decorativo a la pequeña estancia.

Ideas para macetas

¿Dónde colocar las macetas si apenas hay espacio para caminar en el balcón? Ante lo pequeño, grandes soluciones. Y por ello, desde Maceteros.es proponen recurrir a la Maceta Balcony, un novedoso tipo de maceta, que consiste en un receptáculo dividido en dos partes, que se encastra en el borde del balcón, con un ancho máximo de 6 cm.

De esta forma, podemos darle vida al balcón aunque sea pequeño, y evitamos tener que estar caminando a los saltos sin pisar las macetas diseminadas por el suelo.

Para todas las horas

El espacio mínimo que permite este balcón pequeño es suficiente para poder colocar un juego de sillas de madera y metal, y una mesa del mismo estilo; toda plegables, con lo cual en unos segundos podemos guardarlas o destinarlas a otro ambiente de la casa.

La creatividad de los propietarios permitió que el lugar también sea decorado con macetas, adosadas por anclajes a la parte externa de la baranda. E inclusive, una enredadera se permite crecer al borde de la ventana.

Un hermoso espacio para disfrutar solo o con una compañía a todas horas.

El rincón favorito

Para muchas personas, el balcón es el rincón favorito: luz, buenas vistas, aire que fluye, etcétera. Por ello, para disfrutarlo se ha eliminado la idea de poner la clásica mesa con sillas, y se ha instalado una especie de sillón colgante, que es una plancha de madera con almohadones, colgando por cuerdas del techo.

El vaivén es un seguro somnífero para la siesta o las noches de verano. Lo único llamativo es por qué el sillón no mira hacia el exterior, sino hacia la pared. Será que el propietario es un devoto de sus plantas, ingeniosamente colocada en una serie de macetas verticales que se despliegan a lo largo de la pared.

Todos al suelo… .a descansar

Hay muchas opciones para disfrutar de un balcón. Y para ello, no siempre hay que proveerlo de mesas y sillas. Por ejemplo, en este caso se decidió decorar el ambiente con almohadones de tamaño generoso, para tirarnos en el suelo sin temor a ensuciarnos la ropa.

Claro, periódicamente hay que ir lavando las fundas de los almohadones, y tratar de no dejarlos a la intemperie durante la noche o cuando no se usan en el día, ya que la humedad, el rocío y la exposición a la luz solar por varias horas terminan arruinando las telas.

A modo de decoración, la escena se complementa con un par de vasijas con una pequeña mesa de madera, para darle un toque rústico a un balcón netamente urbano.

Otra idea para las plantas

Otra buena idea para resolver el problema de dónde colocar las plantas cuando el balcón es muy pequeño. 

En este caso, se trata nada menos que de un palet, donde los huecos de tamaño mínimo han sido invadidos por un grupo de flores y pequeños plantines.

La estructura se acopla a la baranda por unos enganches metálicos, y en un espacio muy pequeño podemos dar vida al balcón con esta buena combinación de flores y madera.

Aprovechar el espacio

Esta casa planteaba un desafío: entre la pared interna y la del vecino se despliega un espacio de menos de un metro de ancho, sólo con una breve cuota de cielo que asoma entre las dos construcciones.

No es cuestión de desaprovechar el espacio, y por eso, en este balcón de planta baja se desplegó un suelo de madera de teka, y luego, se colocó grava para la parte exterior del piso. Al fondo, tres macetas otorgan una cuota de naturaleza entre tanta pared, y bajo el techo, se ha colocado una silla con una mesa para poder disfrutar, aunque sea por un par de horas, de esa franja de sol que se asoma tímidamente entre las construcciones.

El balcón del bosque

¿Quién no ha soñado con tener una casa en los árboles cuando era niño? La empresa Cabañas en los Árboles se encarga de cumplir ese sueño, construyendo casas de madera a 17 metros del suelo.

Estas construcciones, inclusive, cuentan con pequeños balcones para poder tomar un café, pasar las horas leyendo o descubriendo la vida del bosque desde las alturas. Para estar a tono con el ambiente, se lo ha provisto de sillas de madera y una mesa plegable, de un tamaño que permite estar cómodo y sin alterar la circulación de las personas.

La mini barbacoa

¿A quién no le gustaría hacer una barbacoa en el balcón, aunque luego entremos en polémicas con el vecino de arriba por el humo? Pero a falta de espacio en una superficie pequeña, aquí la empresa Icool ofrece una idea genial para poder quitarnos el mono de carne asada: una mini barbacoa, de 61,5 por 21,5 por 19,5 centímetros. 

Se engancha a la baranda del balcón por unos anclajes, y tiene el espacio suficiente para poner un par de brochetas, embutidos y algunas hamburguesas. Fácil de quitar y de limpiar, uno se puede preguntar qué uso se le puede dar el resto de los días en que no haya ganas de comer carne asada: pues también se puede reconvertir en una maceta.

¿Tu piso cuenta con balcón? ¿Qué te han parecido estas ideas?
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