Lofts: 2 diseños de estilo rústico en Italia

María Bausán María Bausán
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¿Qué pensamos cuando escuchamos la palabra ’loft’? Seguramente a todos se nos viene a la cabeza esos espacios neoyorquinos con aire industrial, techos altos y mucho mucho espacio. Apartamentos de diseño en los que viven los hipsters neoyorquinos con tintes de artistas y en donde se hacen unas fiestas de impresión. No es que esta imagen sea falsa, quizá solo un poco idílica. En realidad, lo que define al loft son sus pocas particiones, aunque su origen en los años cincuenta en Nueva York iba unido a la ocupación de viejos almacenes y fábricas reconvertidas en casas. 

En nuestro artículo queremos mostraros dos ejemplos de lofts italianos que se salen un poco de esa regla no escrita acerca de que estos espacios solo pueden tener una decoración industrial. Se trata de espacios con aires más rústicos y mucho más humildes en cuanto a espacio se refiere. Sin techos altos pero con mucho encanto, estas casas han sabido proponer grandes soluciones a problemas muy concretos con una dosis de creatividad y color. 

1. Loft en Roma – el dormitorio

Este primer loft tiene un innegable aire rústico, que le dan las vigas de madera, uno de los principales atractivos de este apartamento. La casa, de dos plantas, se encuentra en una zona residencial a las afueras del centro de Roma. En la planta de arriba, donde nos encontramos, descubrimos un espacio diáfano, donde el dormitorio da a la escalera y no han ninguna puerta que cierre el espacio, aunque se ha colocado una cortina con la que detener la entrada de luz cuando toca irse a dormir. No obstante no son vigas ni paredes, ni tan siquiera cortinas, las encargadas de delimitar las habitaciones, sino los colores, que nos van llevando por las distintas estancias. 

El dormitorio, tal y como vemos en la fotografía, está delimitado por la paleta de los morados: lila en la pared, violeta en la alfombra y la butaca y una combinación de colores fríos en la colcha de la cama. Un espacio que sin embargo es cálido, gracias sobre todo a la madera del techo.

El cuarto de baño

Si antes hablábamos de morado, ahora nos encontramos con que es el verde el color elegido para delimitar el cuarto de baño. Aquí tampoco faltan las vigas de madera y un aire a pueblo que se incrementa con la ventana baja y los azulejos que imitan a piedra en la pared y que se distribuyen de forma irregular resaltando determinados rincones del baño, como la ventana o los correspondientes a los sanitarios. .

El salón

En esta foto, vemos como se ha construido toda la casa en torno a la puerta por la que entra la luz que ilumina la planta baja, pero también la superior. De ahí que tengamos un salón a doble altura, que no ponga fronteras a la luz y permita que esta fluya hacia arriba. De igual manera, el espacio diáfano del salón nos lleva hasta la cocina.

La cocina

Al fondo del salón nos encontramos la cocina, en tonos magenta y con muebles de madera que, junto a las vigas, mantienen el aire campestre y rural que veíamos en el piso superior. Con esta cocina, terminamos el recorrido por este acogedor loft, que ha sabido sacarle partido a la altura de la casa y construir un piso superior con el que ampliar el espacio.

2. Loft en Milán – la entrada

Nos movemos ahora en Milán, donde encontramos uno que también sabe jugar con los colores, pero donde predomina el blanco en las paredes. Aunque sin puertas, en este loft encontramos rincones como esta pequeña entrada donde un mueble de un brillante color naranja nos da la bienvenida.

La cocina

Práctica y funcional, esta cocina tiene un aire cálido y luminosa, que poco tiene que ver con la imagen de los lofts con aires industriales a los que estamos acostumbrados. Aquí una de las paredes se ha pintado con un intenso color rojo. 

El material por excelencia es la madera: la mesa, el techo, la alacena y los acabados de los muebles aunque para el suelo se ha optado por un material más industrial: el cemento pulido. 

El dormitorio

El dormitorio se separa del resto de la casa con una estantería, que hace las veces de partición y de mueble de almacenaje. Aquí vuelve a primar el blanco, aunque no hay ausencia de color: en este caso son los libros que llenan la estantería los que se encargan crear calidez y un ambiente agradable.

Hasta aquí nuestro paseo por estos dos lofts italianos. Si quieres seguir leyendo, te recomendamos otro proyecto, un loft de reducidas dimensiones en Madrid

¿Qué te parecen estos dos proyectos?
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