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Casas unifamiliares: ideas, arquitectura e imágenes

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Tipos de casas unifamiliares

Una casa unifamiliar es toda aquella que es ocupada por una única familia en su totalidad. Por lo general consta de una o dos plantas y puede ser tanto su residencia habitual como la vacacional, pero siempre debe ser para una única familia. Se pueden encontrar frecuentemente en barrios residenciales, pudiendo ser aisladas, pareadas o adosadas.

Casas aisladas

Una vivienda aislada es toda aquella en la que todo su perímetro es exterior; es decir, no tiene ningún contacto con los vecinos, puesto que está separada por jardines o, sencillamente, por terreno. Ejemplos fáciles de visualizar son las casas modernas y chalets ubicados en urbanizaciones o las típicas cabañas de madera en el bosque. En estos casos su distribución, orientación y situación podrán ser diseñados a gustos del propietario.

Casas pareadas

Estas casas son dos viviendas que tienen contacto una con la otra, unidas a la pared del vecino. Normalmente se construyen a la vez con el mismo diseño y la misma estructura, siendo no obstante totalmente independientes en su interior. Cada una de ellas puede tener su propia distribución y cuentan por supuesto con un acceso independiente.

Casas adosadas

Estas son muy parecidas a las pareadas, únicamente que comparten no solamente una pared sino las dos paredes de los extremos con los vecinos. Este tipo es muy frecuente encontrarlo en Reino Unido.

Ventajas de las casas unifamiliares

- Mayor espacio. No tener que compartir edificio con otras personas suele implicar que se dispone de más metros. 

- Más tranquilidad y privacidad. Este tipo de viviendas genera zonas de baja densidad, por lo que será mucho más fácil no sufrir las molestias que pueden provocar algunos vecinos. 

- Se adaptan a tus necesidades. Puedes solicitar un diseño que se ajuste a tu familia y a tus gustos. Si decides construir tu casa podrás decidir el número de habitaciones que quieres, la distribución o el número de plantas. 

- Materiales. Podrás escoger los materiales consiguiendo que tu vivienda tenga una buena eficiencia energética.

Desventajas

- Terreno. Hay que tener un terreno suficientemente grande y con una topografía que no impida la construcción. 

- Localización. Al tener baja densidad de población pueden existir malas comunicaciones, falta de servicios, etc. 

- Seguridad. Este punto está relacionado con el anterior. El aislamiento que permite este tipo de construcciones las convierte en objetivo común de asaltantes, por lo que es necesario en invertir un extra en seguridad (alarmas, puertas blindadas, construcción de verjas y barrotes, etc.).  

Las viviendas unifamiliares en España

De la Unión Europea España es el país donde menos población vive en viviendas unifamiliares. Según un estudio de Eurostat este porcentaje es del 33,1% del total, mientras que el 66,5% de las personas vive en pisos. Si comparamos con el conjunto de la Unión Europea el 59,3% viven en casas, frente al 40% en pisos.

Después de haber pasado los años más duros de la crisis, la venta de viviendas se está reactivando de nuevo y ahora las casas se venden antes. Servihabitat pronostica que la venta crecerá en nuestro país un 15% en este año 2017. Por su parte, la venta de viviendas unifamiliares ha mostrado un aumento del 14,8% interanual.

Cuánto cuestan en España

Construir nuestra propia vivienda es un sueño para muchos de nosotros y al alcance solo de unos pocos. Debido a la crisis o la quiebra de las promotoras cada vez son más las personas que optan por la autopromoción para acceder a una vivienda sin el sobrecoste que supone una promotora. 

Construir una casa sin duda no es una tarea fácil, y una equivocación en el presupuesto puede suponernos un gran disgusto. Para evitarlo, debes saber bien cuáles son los gastos con los que tendrás que contar. 

En primer lugar, el terreno supondrá aproximadamente el 40% de nuestro presupuesto. Si tomamos de ejemplo una casa de 100 metros cuadrados en una región de precio intermedio, en la compra del suelo nos gastaríamos unos 40.000 euros. Es muy importante dedicar tiempo para investigar en el Ayuntamiento si está permitido construir y, si lo está, cuál serían la superficie y alturas máximas. 

Tampoco debemos olvidar que hay que comprobar si existen cargas sobre la escritura del terreno y la titularidad de este, además de concordar la superficie del Catastro con la reflejada en las escrituras. También es muy importante que cuente con acceso a la vía pública, abastecimiento de agua potable, evacuación de aguas residuales, alumbrado público y suministro de energía eléctrica, entre otras cosas.

Al precio del terreno deberás sumar la mano de obra y los trámites administrativos. Para el ejemplo anterior serían unos 70.000 euros más 20.000 euros aproximadamente por los materiales.

Hay que contar con otros gastos como los honorarios de los notarios y arquitectos, los cuales pueden suponer un 10% del presupuesto de la obra. Además, en la inscripción en el Registro de la Propiedad desembolsaremos en torno a un 1%. Estos pagos rondarán los 10.000 euros.

Por último, tenemos que contar con los gastos derivados de la hipoteca y con el alta de los diferentes suministros como agua, electricidad, gas y telecomunicaciones, que pueden costar unos 200 euros por suministro.