Baños turcos: Ideas, diseños y construcción

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  3. ¿Necesitas ayuda con tu proyecto?
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  5. vistas: Baños turcos de estilo  de Obras y Proyectos Zen SL
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  7. antes: Baños turcos de estilo  de Obras y Proyectos Zen SL
  8. ¿Necesitas ayuda con tu proyecto?
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  14. Baños turcos de estilo  de Yantram Architectural Design Studio
  15. Baños turcos de estilo  de Arquiteta Carol Algodoal Arquitetura e Interiores
  16. Baños turcos de estilo  de Arquiteta Carol Algodoal Arquitetura e Interiores
  17. Baños turcos de estilo  de Style Home
  18. Baños turcos de estilo  de Style Home
  19. Baños turcos de estilo  de Style Home
  20. Baños turcos de estilo  de Style Home
  21. Baños turcos de estilo  de Projectstroy
  22. Baños turcos de estilo  de Nuevo Tasarım
  23. Baños turcos de estilo  de 形構設計 Morpho-Design
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  24. Baños turcos de estilo  de Next Container
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  26. Baños turcos de estilo  de London Swimming Pool Company
  27. Baños turcos de estilo  de Daniela Ponsoni Arquitetura
  28. Baños turcos de estilo  de Studio B&L
  29. Baños turcos de estilo  de Studio B&L
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  31. Baños turcos de estilo  de Cleopatra BV
  32. Baños turcos de estilo  de Cleopatra BV
  33. Baños turcos de estilo  de Cleopatra BV

¿Qué son los baños turcos?

Tienen su origen en las antiguas termas romanas aunque fueron las culturas de Oriente Medio las que extendieron su uso haciendo de ellos importantes punto de encuentro y reunión social, en los que su papel como espacio de higiene se completó durante siglos con una arquitectura muy característica.

En España existen multitud de ejemplos de estas construcciones públicas que en la actualidad han abandonado en parte su carácter social y, más allá de ser elementos habituales en spas y balnearios urbanos repartidos por multitud de ciudades europeas, se han colado en el diseño de interiores de otros tantos hogares para darle un uso privado al servicio del culto al cuerpo, el relax y el descanso.

Sus contribuciones al bienestar de cuerpo y mente están de sobra contrastadas y es que, entre otros beneficios, estos baños de vapor permiten la purificación del organismo mediante la aceleración del metabolismo, su efecto expectorante o las mejoras que provoca en la piel limpiando los poros y eliminando toxinas.

Sauna vs baño turco

Aunque aparentemente comparten rasgos en común, saunas y baños turcos tienen diferencias. Ambos hacen su particular aportación a un cuidado del cuerpo que utiliza la alternancia del calor y el frío con fines higiénicos y terapéuticos. No obstante, la sauna apuesta por un sistema de calor seco mientras que, en el caso de los baños de vapor o baños turcos, la purificación se realiza mediante el uso del calor húmedo.

La temperatura de un baño turco no ha de superar los 40ºC o 45ºC, de modo que la humedad es bastante elevada, llegando incluso al 70%. En el caso de la sauna, la temperatura es bastante superior, situándose en torno a los 70ºC o 90ºC y reduciendo así la humedad del ambiente.

También hay diferencias en lo que a materiales y uso se refiere y es que, mientras los baños de vapor apuestan por cabinas acrílicas o de cristal, lo habitual es que las saunas sean de madera o materiales naturales. Los expertos recomiendan no pasar demasiado tiempo dentro de estas últimas, sin embargo, en lo que respecta a las incursiones en un baño turco, las sesiones pueden ser más prolongadas dado que resultan menos estresantes para el organismo.

Consideraciones previas para tener un baño turco en casa. ¿Qué necesito?

Puestos a incluir elementos capaces de proporcionarnos un extra de bienestar en el hogar, los baños turcos son una opción a tener en cuenta en el planteamiento de nuestro diseño de interiores. Lo fundamental para poder integrarlo en tu proyecto particular es que disponga de un espacio acondicionado y cómodo en el que el vapor fluya pero sin escapar a través de algún sistema de ventilación, por lo que ha de disponer de un cierre hermético.

También es recomendable que reserves una zona para colocar cómodos asientos que te permitan disfrutar al máximo de la experiencia y, además, que los techos de tu baño turco sean inclinados evitando así que se produzca un efecto lluvia fruto de la condensación. Ten en cuenta que deberás proveer a este espacio de un desagüe así como contar con tomas de electricidad y agua.

Construcción e instalación de baños de vapor

Si estás decidido a incluir un baño turco seguro que te interesa saber algunas de las cuestiones técnicas que atañen a la construcción e instalación de este tipo de baños de vapor. Una vez determinada la ubicación del mismo y sus dimensiones, tendrás que decidir si optar por una cabina acrílica o de obra. Como decíamos, es importante que la cabina de vapor en cuestión sea estanca de manera que no haya fugas de vapor (más allá de la salida a través del desagüe).

Entre los materiales más apropiados para un baño turco perfecto están la piedra y el mármol ya que, la humedad y el calor pueden afectar a la durabilidad de otras alternativas.

No obstante, los revestimientos más populares en nuestros días son las baldosas, un tipo de losa especialmente ideado para resistir las condiciones particulares de las cabinas de vapor. En cualquier caso, también existen paneles de aislamiento que se revisten de azulejos y garantizan el correcto funcionamiento de la habitación.

En la instalación de tu cabina de vapor también son indispensables los generadores del mismo y siempre puedes completar su diseño con duchas de vapor para disfrutar de un espacio de bienestar único. No obstante, lo mejor para no olvidar ningún detalle es un buen asesoramiento profesional así que, si tienes dudas, tenemos a los mejores profesionales a tu disposición.

Limpieza y mantenimiento del baño de vapor

Teniendo en cuenta que la cerámica es el material más habitual en los baños de vapor instalados en casas particulares, su limpieza y mantenimiento es fundamental y no reviste demasiadas complicaciones. Sí conlleva cierta frecuencia en las tareas y es que, al menos una vez a la semana, es recomendable eliminar la suciedad acumulada y la posible aparición de moho como consecuencia de su uso.

Procura utilizar las herramientas y productos apropiados y recuerda que la mejor garantía de conservación pasa por un mantenimiento correcto. En la actualidad, existen algunas cabinas con opción de autolimpieza pero, si no es tu caso, habrás de incluirla entre las tareas básicas de limpieza del hogar.

En última instancia cabe señalar que, más allá del mantenimiento del baño propiamente dicho, es necesario que prestes atención al generador de vapor. Revisa con frecuencia su estado y asegúrate de colocarlo en un lugar seco y ventilado que reduzca al mínimo las posibilidades de dañarse por el uso. Tampoco está de más emplear algún accesorio con el que tratar de ablandar el agua para evitar daños en tuberías o el propio depósito, todo con el fin de prolongar la vida útil de tu cabina de vapor y hacer de tu baño turco un punto estratégico de tu hogar.